Vegetación psamófila en dunas costeras

Publicado en por biologo

Uña de león

 Las dunas costeras son lugares sumamente interesantes que visitar, lo primero que hay que considerar es el tipo de duna ante el que estamos:


  • En primer lugar lo que nos encontramos es la duna embrionaria. Es la más joven, la salinidad es muy alta, no hay humus, el pH es alcalino y es una zona muy seca por el viento y el fuerte drenaje. La cobertura vegetal es muy pequeña.
  •   Después tenemos la duna primaria, son más altas y están parcialmente cubiertas de vegetación. Entre las dunas primarias y las principales aparecen las depresiones interdunares que son zonas más protegidas del viento y con una vegetación que cubre el suelo acelerando así la creación de humus.
  •   Duna secundaria, se sitúa yendo hacia el interior desde la depresión interdunar, aquí las condiciones para el crecimiento de las plantas son mejores tanto por el pH que es prácticamente neutro como porque al ser una zona más abrigada queda más protegida del viento y del salitre. La diversidad de especies es mayor y ya se observa una fina capa de humus.
  •   Duna terciaria, fijada o muerta, se encuentra tras la duna secundaria, la salinidad es normal, es más térmica porque al estar detrás de las dunas principales está más abrigada y la arena no está tan suelta. A menudo completamente cubierta de arbustos en la zona más cercana al mar y bosque como vegetación clímax de las zonas de clima templado. En la mayoría de los sistemas dunares de las zonas templadas, la vegetación de las dunas fijadas está controlada por los usos humanos, y raramente se encuentra la vegetación natural. Es frecuente la utilización de estas dunas como pastos o para plantaciones forestales. Estas dunas terciarias son un eslabón intermedio con la post-duna y es en ellas en donde finaliza la psammoserie.

 

Como vemos la vegetación psamófila constituye un elemento estabilizador del medio y del paisaje actuando estas plantas como pioneras en este medio tan difícil en el que constituyen numerosas asociaciones fitosociológicas que es preciso conservar. Proporcionan además sustento a pequeños gasterópodos terrestres, hormigas, aves, etc.
Mucho se comenta siempre sobre la aparición de las llamadas especies alóctonas invasoras como la uña de león, Carpobrotus edulis L. que puede verse en floración en la fotografía que ilustra la entrada, la yerba de la Pampa, Cortaderia selloana (Schult. & Schult.f.) Asch. & Graebn., la espartina, Spartina versicolor Fabre, etc., pero comparativamente al daño causado, y sin quitarle importancia a este problema, resulta aún más fundamental proteger el litoral de las agresiones humanas, ya sean agrícolas, ganaderas, turísticas o simplemente urbanísticas que a mi entender son totalmente exterminadoras, por ejemplo, en un paseo marítimo, por muy bonito que sea todos estamos de acuerdo en que no va a crecer ni el carpobrotus ni la Ononis natrix L. ni la lechetrezna que la parió, Euphorbia paralias L.
Un saludo

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